El pasado mes de noviembre se aprobaron las ayudas del Plan Movea, que eran muy alentadoras para el mercado del vehículo eléctrico. Lo siguiente era esperar a la apertura de la plataforma para comenzar a enviar solicitudes, que en principio tendrían luz verde a partir del 1 de enero. Sin embargo, se ha tenido que esperar 2 meses para la apertura de la aplicación por fallos en la plataforma.

La primera sorpresa con la que muchos se habrán encontrado es que a las pocas horas de abrirse la aplicación para gestionar las ayudas, el 100% de fondos destinados a las categorías L3e, L4e y L5e, que corresponden a las motocicletas y bicicletas eléctricas, se habían agotado.

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En el caso de los turismos (M1), cuadriciclos ligeros (L6e) y pesados (L7e), aún se dispone de 2,5 millones de euros de los 4,5 millones destinados. La excepción a la rápida disminución de los fondos son las ayudas destinadas a los autocares (M2, M3), furgonetas, camiones ligeros y camiones (N1, N2, N3) que mantienen más del 80% de los fondos.

Según la tendencia, quizá a finales del mes de marzo todas las ayudas estarán agotadas, situación que no ayudará nada al mercado del vehículo eléctrico. A pesar de tener estos datos, es importante recordar que es posible que se recuperen fondos, ya que la compra del vehículo eléctrico deberá confirmarse definitivamente durante los siguientes 150 días. De no ser realizarse la compra, las cantidades volverán a ser un fondo de ayuda.

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Por otro lado, la ley permite que los fondos pueden moverse entre categorías, así que es posible que ayudas destinadas a autocares y camiones puedan destinarse o bien a motocicletas y bicicletas eléctricas o turismos.

Dada la actual situación, el Plan Movea supone para muchos un fracaso. Primero por la mala gestión al momento de realizar peticiones y segundo por la incertidumbre que se prevé se creará en los siguientes meses.

AEDIVE, Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico, plantea a la administración la necesidad de un sólido apoyo financiero a la adquisición del vehículo eléctrico e infraestructura de recarga que se adecue a la realidad de otros países de Europa. Así mismo, plantea la creación de ayudas dirigidas a la reducción de impuestos, de carácter plurianual y vinculadas a la eficiencia energética.

Fuente: Movilidad Eléctrica