Mucho se está hablando del vehículo eléctrico en estos días. Parece que a causa de la crisis del Coronavirus se ha accedido a un nuevo escenario protagonizado por una movilidad mucho más sostenible. No obstante, la caída general del sector automovilístico está generando cierta controversia ya que los fabricantes piden recibir ayudas para todo tipo de motorizaciones, lo que puede suponer un revés para la movilidad eléctrica.

En este sentido, Transport & Environment ha pedido que la Unión Europea mantenga las regulaciones de emisiones establecidas en los plazos acordados, así como activar e incentivar las ventas de vehículos cero emisiones, algo que parece tarea de cada gobierno. Todo esto es lo que estaba más o menos programado antes de la crisis del Coronavirus, pero ahora lo que se pide es que los tiempos se aceleren y que la apuesta por una movilidad sin emisiones sea más contundente.

Y esto debe ser así, porque tal y como se ha demostrado en estos últimos meses, la contaminación es un gran problema. Además, durante el primer trimestre la cifra de ventas de vehículos eléctricos a nivel europeo ha seguido creciendo a gran ritmo, lo que ha supuesto que muchos de los principales fabricantes estuvieran cumpliendo con los objetivos en los límites impuestos de CO2 a nivel europeo.

Por estos motivos es completamente necesaria una respuesta inmediata que incentive la compra de vehículos ecológicos, y no un incentivo que se aplique a cualquier vehículo, independientemente de sus emisiones o motor, que es justamente lo que la Unión Europea pretender hacer. Y esto, junto a la bajada histórica del precio del petróleo, puede suponer el revés hacia la movilidad eléctrica.

Y en este punto entran en juego los gobiernos de cada país. En España por ejemplo ya sabemos que habrá un nueva edición del Plan MOVES, pero ahora se pide (aunque se ha pedido siempre) un incentivo más contundente, ya que como ocurre cada año, el Plan MOVES solo será un parche que dure unos pocos días. Además, también hay que pedir a los fabricantes que utilicen sus recursos para el desarrollo de una movilidad sostenible.

Veremos qué es lo que ocurre, pero lo cierto es que estamos en el momento adecuado para cambiar las cosas y hacer de este mundo un lugar mucho más sostenible y respetuoso con nuestro alrededor.