Ayer martes quedó aprobado en el Consejo de Ministros el Anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, aunque todavía le queda el paso más complicado, la aprobación en las Cortes, donde el texto y los objetivos pueden sufrir modificaciones.

El Anteproyecto, tal y como está ahora, describe que en 2050 España debe de lograr la neutralidad en emisiones, con un  parque móvil sin emisiones de CO2. La hoja de ruta destaca también que ese mismo año la energía debe ser 100% renovable.

Respecto a los vehículos, el texto detalla que hasta 2040 es el plazo para ir reduciendo las emisiones de CO2, aunque en ese mismo año ya se tendrá que haber logrado que todos los nuevos vehículos ligeros no comerciales no emitan emisiones, a excepción de los matriculados como históricos. El siguiente paso ya nos llevará hasta 2050, cuando todos los vehículos, con excepción de los históricos, no deberán de emitir ni un gramo de CO2.

Sin duda estos objetivos conllevarán un cambio radical en el sector de la movilidad, por lo que el Gobierno consultará con todos los implicados en dicho sector, principalmente en la rama del automóvil, las medidas que implementará para impulsar la penetración de vehículos sin emisiones directas de CO2, para así poder unir fuerzas y trabajar en una misma dirección sin impedimentos.

Otra medida contemplada es que todos los municipios de más de 50.000 habitantes, así como los territorios insulares introducirán, en la planificación de ordenación urbana, medidas de mitigación que permitan reducir las emisiones derivadas de la movilidad no más tarde de 2023, como por ejemplo las zonas de bajas emisiones. En este sentido, esta medida deberá de ir acompañada del fomento en el uso del transporte sostenible, ya sea público o privado, además de una mejora de las condiciones de circulación de este tipo de movilidad.

La última medida respecto a la movilidad hace referencia a la infraestructura de recarga. En este sentido, las estaciones de servicio que vendan más de 10 millones de litros de combustible al año tendrán que instalar como mínimo una infraestructura de recarga con potencia igual o superior a 50 kW. Además, este punto de recarga deberá estar en funcionamiento en un plazo de 21 meses a partir de la entrada en vigor de la Ley. Por otro lado, en las estaciones de servicio con ventas superior o igual a 5 millones de litros y menor a 10 millones de litros, su plazo será de 27 meses. Además, desde 2021, las nuevas estaciones de servicio o las que se reformen deberán de instalar infraestructura de recarga, independientemente de su volumen de ventas.

Asimismo, en los próximos años también será obligatorio la instalación de puntos de recarga en edificios de nueva construcción, así como edificios existentes y de uso distinto al residencial privado que cuenten con un aparcamiento con más de veinte plazas.