Corea del Sur espera cuadruplicar el número de estaciones de carga rápida, llegando a unos 1400 puntos públicos para el año 2020. La intención es hacer a los vehículos eléctricos más atractivos, y que la infraestructura de recarga no suponga un problema a la hora de adquirirlos. Además, el plan forma parte de los esfuerzos del país para limitar las emisiones de carbono y contaminación del aire.

Las ventas de coches eléctricos, vehículos de pilas de combustible e híbridos gasolina-eléctricos han sido bajas en Corea del Sur. Sólo 160.000 autos alternativos estaban en las carreteras a finales de 2014, según datos de un centro de investigación afiliado al gobierno; mucho menos que en Japón o los EE.UU.

A la luz del escándalo de Volkswagen, dónde se encontró que han engañado a las pruebas de emisiones, el gobierno está llevando a cabo sus propias pruebas en seis modelos diésel pertenecientes al fabricante de automóviles alemán y subsidiaria Audi. Dependiendo de los resultados de esta investigación, Seúl podría cerrar las ventas de los automóviles o imponer otras sanciones, tales como una multa de hasta mil millones de wones por vehículo.

35

Es indiscutible que el escenario que se ha generado del escándalo Volkswagen favorece a que los ciudadanos echen su mirada a las diferentes alternativas de transporte ecológico que existe en el mercado. De darse una acelerada incorporación de vehículos eléctricos, es importante estar preparados con una infraestructura de recarga acorde a las necesidades.

Actualmente Corea del Sur ofrece subvenciones de hasta 6 millones de wones (4.821 euros) para costear los costes de instalación de nuevas estaciones de carga. Esta cantidad se reducirá a 4 millones de wones en 2016, pero Seúl aumentará el conjunto total de los fondos para tratar de acelerar la propagación de cargadores.

El gobierno también busca ampliar la red de estaciones de hidrógeno de Corea del Sur para los vehículos de pila de combustible. Sólo existen 10 estaciones en todo el país. También se están discutiendo otras consideraciones que sean un beneficio añadido al ciudadano a la hora de adquirir un vehículo eléctrico, como renuncia a los peajes de autopistas y la concesión de permiso para usar los carriles bus.

Fuente: Asia Nikkei