Las matriculaciones de vehículos eléctricos se han desplomado durante el mes de marzo a causa del Estado de Alarma decretado por la situación del Coronavirus. No obstante, hay que remarcar que las ventas se concentraron prácticamente en los primeros 15 días de marzo, y en ese periodo de fechas se matricularon nada menos que 2.075 vehículos eléctricos y 630 híbridos enchufables, cifras que muy posiblemente se hubieran duplicado al cierre del mes con una situación normalizada, lo que habría supuesto un mayor número de vehículos matriculados respecto al pasado mes de febrero.

Respecto al desglose de los vehículos completamente eléctricos, 739 matriculaciones fueron de turismos (-43% respecto a febrero), 642 de ciclomotores, 616 de motocicletas y 71 de furgonetas y derivados. Por compradores, las empresas y alquiladoras matricularon 1.659 unidades, apoyados por las automatriculaciones de los concesionarios y los servicios de motosharing, mientras que los 416 vehículos restantes fueron a manos de particulares.

A diferencia de los últimos meses, la marca con más unidades en el segmento de los turismos ha sido Tesla con un total de 260, seguida de Renault con 95 y Nissan con 77. En Furgonetas y derivados Nissan y Renault han acaparado prácticamente todo el mercado, mientras que en ciclomotores y motocicletas lo han hecho Govecs y Silence, respectivamente.

En el mercado de los híbridos enchufables, Ford ha matriculado 147 unidades, seguido de Volvo (80) y BMW (70). Las provincias de Madrid y Barcelona siguen acumulando el gran grueso de las matriculaciones, tanto en BEV como en PHEV.

A pesar de que el acumulado del año sigue siendo un 43% superior al mismo periodo del año anterior, lo cierto es que la crisis del Coronavirus ha provocado un bajada drástica de las matriculaciones, las cuales llevaban un cumulado del 120% en febrero. Con ello, será necesario aplicar medidas económicas exigentes una vez se normalice la situación, para que el ritmo de crecimiento vuelva a los niveles anteriores a la crisis sanitaria.

La parte positiva, y como ya explicamos en otro artículo, es la reducción histórica de los niveles de contaminación atmosférica, la cual nos presenta una situación ideal para analizar y entender que las medidas en materia de movilidad sostenible deben ser inmediatas, efectivas y contundentes.