Existen casi tantos modelos de negocio para operar puntos de recarga de vehículo eléctrico, como sabores de helado, pero hasta ahora ninguno de ellos parece ser claramente rentable. Mientras que las ventas globales de vehículos eléctricos han crecido hasta más de 12.000 unidades al mes, en muchos lugares a día de hoy, no hay suficiente tráfico como para que las infraestructuras de recarga amorticen su coste en 3 años, que suele ser un requisito habitual para cualquier inversor.

Muchas empresas de componentes están tratando de bajar el coste de los equipos, lo que reduciría el período de amortización. En el Reino Unido, la compañía POD Point está empezando a ofrecer sus puntos de carga en formato leasing, para reducir la inversión inicial. Por aproximadamente 50 libras (63 €) al mes, la empresa suministra una toma de carga comercial y asegura que sólo dos recargas por día son suficientes para rentabilizar la operación. De ser cierto, el leasing puede ser una opción viable para empresas que estén buscando una manera sencilla de entrar en el mercado, y la compañía de leasing tiene un claro interés en asegurarse de que los puntos de carga se mantengan operativos.

cochecargando

Para las que prefieran asumir el coste del hardware, están apareciendo soluciones comerciales de bajo coste, al que sólo habría que añadir el coste de instalación. Adicionalmente, sistemas de pago via smartphone, suministrados por un tercero pueden ser añadidos al conjunto.

El coste de la instalación, que puede requerir la excavación de zanjas y conducir el cableado bajo la acera y la contratación de un incremento de potencia en el lugar, sigue siendo el talón de Aquiles que merma la rentabilidad de la recarga del VE y desafortunadamente, hay poco margen a la hora de reducir las tarifas de la compañía eléctrica y del cableado.

Los fabricantes de automóviles por su parte, grandes interesados en que la infraestructura de recarga se expanda, se están involucrando para reducir el coste y el problema de la recarga. Tesla asume los costes de acceder a su red de supercargadores con el precio de compra del vehículo, mientras que Nissan cubre los dos primeros años del coste de la recarga con su recién anunciado programa No Charge to Charge. Nissan se ha asociado con varios gestores de carga para facilitar la vida al usuario, de modo que pueda acceder a los puntos de carga de estos proveedores con una única tarjeta.

En Japón, Nissan se ha juntado con Toyota, Honda y Mitsubishi para crear el Nippon Charge Service, una compañía de recarga de vehículos eléctricos que dará incentivos a las empresas que ofrezcan puntos de carga públicos en sus establecimientos.

nippon chargin service

Como se ha detallado en el estudio del Navigant Research’s Electric Vehicle Charging Equipment, para ser rentable a día de hoy, muchas instalaciones de recarga públicas necesitan envolver el coste de la recarga con algún otro servicio o cuota de mantenimiento. Esto incluye combinar la recarga del vehículo con las tarifas convencionales de estacionamiento, servicio de aparcacoches u ofrecer suscripciones que combinan la recarga vinculada, en casa, con las recargas públicas. Otras soluciones son los patrocinios publicitarios para reducir el coste de un punto de recarga, una tendencia emergente que podría ganar popularidad.

Llegará el día, esperemos que pronto, en el que la penetración del vehículo eléctrico sea suficiente en ciertas regiones, como para que los servicios de recarga pública sean rentables. Los precios de los combustibles fósiles seguirán subiendo y los gestores de carga tendrán más flexibilidad en los precios, dado que la electricidad como combustible irá convirtiéndose en un mejor negocio, haciendo que la rentabilidad sea más sencilla de alcanzar.

Fuente: Plugincars.com