El Gobierno ha presentado el Plan de recuperación para el sector de la automoción y movilidad dotado de 3.750 millones de euros. El Plan incluye 20 medidas de tipo económico, fiscal, normativo, logístico, de competitividad, de formación y cualificación profesional, de compra pública sostenible y de planificación estratégica que dan cobertura a toda la cadena de valor de la industria. Además, también se promueve una movilidad sostenible con medidas destinadas a la descarbonización.

Los 3.750 millones se repartirán entre 2020 y 2021, con medidas de corto y medio plazo. El gran objetivo de Plan es la rápida recuperación de una industria estratégica para la economía española que representa el 10% del PIB, el 19% del total de las exportaciones y emplea a 650.000 personas de manera directa y a dos millones de trabajadores de manera indirecta. Además, se va a contribuir a paliar los efectos adversos del COVID-19 sobre la competitividad del sector de la automoción en España.

Uno de los grandes pilares de este Plan es la renovación del parque de vehículos, tanto particulares como comerciales y gubernamentales, para facilitar la sustitución de vehículos antiguos y contaminantes por vehículos más limpios.

Entre esas medidas, en el sector de los vehículos eléctricos destaca una nueva edición del Plan MOVES que estará dotado de 100 millones de euros, una cuantía mucho más elevada que en la edición anterior. Además de la compra de vehículos de energías alternativas, el MOVES también apoyará el despliegue de infraestructura de recarga de vehículo eléctrico, sistemas de bicicleta eléctrica compartida, y otras medidas para una movilidad eficiente. La gestión del Plan MOVES se llevará a cabo de forma compartida con las Comunidades Autónomas de acuerdo con sus competencias.

Por otro lado, el Programa para la renovación del parque, dotado de 250 millones y que no será compatible con el MOVES, tiene como objetivo incentivar la sustitución de vehículos contaminantes. En este sentido, será obligatoria achatarrar un vehículo de más de diez años de antigüedad. Las ayudas estarán disponibles para particulares, autónomos, Pymes y grandes empresas y oscilarán entre los 4.000 y 300 euros, dependiendo de la etiqueta del vehículo. Además, estas ayudas aumentarán 500 euros en el caso de disponer una renta inferior al del percentil 40, movilidad reducida o cuando el coche a achatarrar tenga más de 20 años.

El Gobierno también pretende impulsar el despliegue de la infraestructura de recarga para llegar a los 50.000 puntos en 2023, una cifra sin duda ambiciosa teniendo en cuenta que actualmente hay unos 6.000 puntos de recarga aproximadamente.

Otras medidas se basarán en el incentivo fiscal para empresas del sector de la movilidad eléctrica, así como una actualización del etiquetado de la DGT.