¿Os imagináis que una batería desde su inicio generando 1.000 kilómetros de autonomía? Pues bien, eso es lo que pretende Chassis-Embedde Energy, un conjunto de empresas que tienen como objetivo conseguir ese tipo de baterías, algo que presentarían en sociedad con un prototipo a escala 1:5 a finales de este mismo año y que no pasaría a producción hasta 2025.

Algunas de las empresas que conforman este grupo son IAV, Fraunhofer IKTS o ThyssenKrupp System Engineering, las cuales son especialistas en la ingeniería eléctrica del automóvil. Ellas son las que pretenden lograr voltajes de 1.200 voltios que permitan disminuir las pérdidas energéticas, reducir el consumo eléctrico y, por lo tanto, generar autonomías de 1.000 kilómetros.

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La idea de EMBATT es que las baterías vayan integradas en el chasis del vehículo, algo que rompe con el esquema actual donde las mismas van situadas en un sitio específico del coche y formando celdas. Esto sin duda será una revolución en esta industria, ya que las baterías tal y como las conocemos ahora podrían desaparecer o, por lo menos, replantear su situación y funcionalidad, tanto en el uso como en la recarga. De esto modo, y ganando espacio útil, el objetivo de EMBATT es que el material activo pase de ocupar solo el 40% actual, al 80%.

Para lograr ese objetivo, EMBATT ha diseñado un nuevo modelo formado por unos electrodos bipolares mediante 300 placas finas de micrómetros que contienen el cátodo y el ánodo en cada una de las caras, además de un recubrimiento también fino que genera 3,2 voltios unitariamente. La idea es que en el futuro todas estas láminas están apiladas entre sí y, de ese modo, los electrodos dispondrán de una superficie grande, así como una estabilidad mecánica ideal.

Fuente: NewElectronics