Una de las novedades que se introdujo en el Plan MOVEA 2016, es el descuento de hasta 1.000 euros si, además de adquirir un vehículo eléctrico, existe la voluntad de instalar un punto de recarga. Pues bien, haciendo mención al refrán “hecha la ley, hecha la trampa”, parece ser que algunos clientes están contratando instaladores piratas con la intensión de reducir la factura y hacer que los 1.000 euros de ayuda sea un ingreso extra.

Desconocemos que consecuencias legales existen, lo que sí es necesario difundir es el bajo nivel de seguridad que pueden tener estas instalaciones al no cumplir con la normativa vigente de instalación (ITC - 52. Reglamento de Baja Tensión). Una instalación mal efectuada, puede causar posibles incendios y evitar que la instalación eléctrica general supere las inspecciones periódicas.

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Desde el Gremi d’Instal-ladors de Barcelona afirman que un instalador oficial que tenga las competencias para efectuar la instalación, conoce perfectamente la normativa que afecta a la instalación de puntos de recarga. La formación es necesaria y por ello se han llevado a cabo cursos y jornadas donde se explican las especificaciones de los puntos de recarga, así como los requisitos de seguridad y legales.

De momento son pocos los casos que se han detectado, pero las alarmas han saltado y fabricantes como Nissan han decido hacer algo al respecto. Para quitar ese miedo a un punto de recarga mal instalado, Nissan ha firmado un convenio con Circutor para cerciorarse que la instalación del punto lo lleva a cabo un instalador homologado.

Son muchos los factores que intervienen en una correcta instalación, niveles de seguridad de las protecciones, secciones de cables, correcta unión de empalmes, etc. Por este motivo desde Electromaps también recomendamos que de instalarse un punto de recarga se realice con instaladores autorizados, en ocasiones los posibles ahorros por contratar instaladores piratas pueden salir caros.

Fuente: El Periódico