La ciudad suiza se ha marcado el objetivo de renovar su sistema de autobuses con la puesta en marcha de una flota totalmente eléctrica, para 2017. Es una excelente noticia para los habitantes de Ginebra, pero lo más sorprendente es el sistema de recarga que se ha planteado, que permite solucionar el hándicap de la autonomía.

El concepto no es nuevo, pero si consiguen llevarlo a buen puerto, sería un modelo a seguir en muchas otras ciudades. Consiste en instalar un brazo mecánico en cada marquesina que durante los 15 segundos que tardan, de media, los pasajeros en subir y bajar del vehículo, inyecte energía suficiente para llegar a la siguiente parada.

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El proyecto, que se hace llamar TOSA, lo ha desarrollado la Ecole Polytechnique Federale de Lausanne (EPFL), mediante la colaboración de un consorcio público-privado. Lo más interesante del sistema es que además de eliminar las limitaciones de autonomía de un planteamiento convencional, evita la necesidad de lastrar los vehículos con baterías de ingente capacidad.

Mediante estas recargas “flash” de apenas 15 segundos, el autobús es capaz de transportar hasta 133 personas de una estación electrificada a otra, aprovechando así los cortos pero frecuentes intervalos de tiempo en los que el vehículo está parado, para reponer la energía consumida. Está previsto que empiecen a circular en 2017, un plazo realista para la instalación de la infraestructura.

Según parece, varios fabricantes de autobuses y proveedores de baterías como el gigante chino BYD han visto un gran potencial en el sistema TOSA, del que se han hecho ya 1.200 pedidos.

Gracias Pablo por el aviso.

Fuente: Ecoticias.com