En el Salón de Frankfurt de 2015 Porsche empezó a mirar hacia el futuro. En la ciudad alemana presentó el Mission E, un modelo que avanzaba la idea de la marca respecto a la movilidad eléctrica enfocada a las altas prestaciones.

Y es que el sector del automóvil funciona por etapas y, a pesar del largo historial deportivo y de combustión de Porsche, también tendrá que reinventarse para seguir la estela de los demás. La firma alemana parece decidida a ello y, con la llegada del modelo eléctrico en 2019 con unos 500 kilómetros de autonomía, esperan que ese futuro Mission E aglutine el 10% de las ventas totales del fabricante.

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Esa cifra traducida a números más terrenales significaría unas 20.000 unidades anuales, algo que a día de hoy parece descabellado pero que en 3, 4, o 5 años no lo será tanto. Y esto no nos lo estamos inventando nosotros, ya que dichas informaciones provienen del propio CEO de Porsche, Olivier Blume.

El modelo en cuestión partirá claramente del Mission E, por lo que sus prestaciones serán casi idénticas a aquel prototipo de 440 kW (600 CV) de potencia y una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 3,5 segundos. Ante estos datos es fácil ver que será un claro competidor de Tesla, tanto por especificaciones técnicas, como por precio, ya que dudamos seriamente que Porsche ofrezca un vehículo de bajo coste.

Fuente: Automotive News Europe