Reino Unido se encuentra inmerso en un proceso de transformación en movilidad. Es un país que está apostando fuerte por la electrificación, y así lo demuestran las últimas medidas que han ido aprobando. Pero quieren más y, al margen de incentivar la compra de vehículos eléctricos y la construcción de numerosos puntos de recarga, van a ir más allá hasta el punto de prohibir la venta de vehículos nuevos con motores de combustión.

Esta información ya la hemos escuchado en otros países como Francia u Holanda, pero parece que el Reino Unido va en serio. Dicho paso se daría en 2040, a veinte años vista, y, según el gobierno británico, sería un paso necesario para limpiar la calidad del aire de sus ciudadanos. Además, la prohibición seria tajante ya que los modelos híbridos tampoco estarían permitidos.

Nissan Leaf electric-car

Este plan forma parte de un seguido de proyectos que el gobierno británico va a presentar para combatir la alta contaminación, unos pasos que prometen ser ambiciosos y que viajarían hasta el objetivo final marcado para 2040.

Si el anuncio deja claras las intenciones, los fabricantes de vehículos deberán dar el paso definitivo hacia la electrificación y acelerar la transición ya que el margen de tiempo no será precisamente muy grande.

Fuente: The Guardian