Primera duda existencial que surge al tener nuestro vehículo eléctrico. Una primera opción válida sería acceder al apartado de Electromaps para ver de qué infraestructura se dispone alrededor, así podremos planificar un recorrido sin temor a quedarnos con las baterías al mínimo.

A pesar de contar con un volumen aceptable de puntos de recarga en algunas ciudades, ¿Qué aspectos se tendrían que tener en cuenta al momento de adquirir un punto de recarga propio? Desde Electromaps queremos ayudar a resolver esta duda con un pequeño resumen de lo que podemos encontrar en la Guía del Vehículo Eléctrico II Fenercom 2015, guía que recomendamos leer si se desea conocer más a fondo la situación actual de todo lo relacionado con el vehículo eléctrico.

Puntos de recarga

Bien es sabido que el desarrollo normativo que afecta principalmente a la infraestructura de los vehículos eléctricos se ha realizado con cierto retraso, pero recientemente se cuenta con la esperada (ITC) BT-52, relativa a instalaciones especiales de recarga de vehículos eléctricos, además de normativas internacionales que hacen referencia a los modos de recarga y tipo de conectores.

Modos de carga

Basándose en la normativa citada, y previa experiencia de empresas precursoras en la instalación de puntos de recarga,  a la hora de elegir un punto se recomienda seguir los siguientes pasos:

1. Es determinante conocer el entorno donde será instalado el punto (espacio abierto o cerrado), de su decisión se deriva la elección de postes de recarga o cargadores tipo Wall Box.


2. Con la ubicación decidida es preciso conocer las características del conector del vehículo. Se espera que en el futuro el tipo de conector tienda a ser universal, tal como pasó en su momento con los cargadores de móviles, pero actualmente se pueden distinguir 2 tipos de tomas contempladas en la norma y una genérica conocida como schuko.

Tipos de conectores

Tipo 1, conocida como SAE J1772 o Yazaki. Los vehículos que cuentan con este tipo de conector son: Opel Ampera, Nissan Leaf, Nissan e-NV200, Mitsubishi Outlander, Mitsubishi iMiev, Peugeot iON, Citröen C-Zero, Renault Kangoo ZE (tipo 1), Ford Focus electric, Toyota Prius Plug in.

Tipo 2, europea conocida como Mennekes. Los vehículos que cuentan con este tipo de conector son: BMW i3, BMW i8, BYD E6, Renault Zoe, Tesla Model S, Volvo V60 plug-in hybrid, VW Golf plug-in hybrid, VW E-up, Audi A3 E-tron, Mercedes S500 plug-in, Porsche Panamera, Renault Kangoo ZE.

Shuko, limitado a una intensidad de 10A para modos recarga 1 y 2. Necesario por la existencia de vehículos con bajas necesidades de recarga como los vehículos eléctricos de dos ruedas o el famoso Twizzy

La antigua toma conocida como Tipo 3, SCAME, ha quedado prácticamente restringida al mercado francés. Otro caso especial es la toma CHadeMO, pensado únicamente para recargas ultra-rápidas, conocida como electrolinera.

Independientemente de la existencia de 4 modos de carga, el modo privilegiado por la norma y los fabricantes es la recarga en modo 3. Su característica principal es que obliga a disponer de una toma exclusiva para la recarga del VE, y que actualmente ha quedado reducida a los conectores de Tipo 1 y Tipo 2.


3. Llegados a este punto las preguntas comunes son ¿Cuál será la potencia eléctrica de recarga? o ¿Cuánto tardará en darse la recarga? Se recomienda tener en cuenta la poca necesidad de una recarga rápida, ya que a más potencia conlleva un aumento de los costes de contracción de energía, así como aumento en las dimensiones del cableado y rango de protecciones. Desde una visión eficaz, la elección más sensata es la recarga lenta y en horario nocturno, contratando tarifas especiales (tarifa supervalle, doble tarifa, etc.).

Pero al final es el usuario quien decide el rango de potencia con el que desea cargar su vehículo, la mayoría de fabricantes disponen de equipos de recarga que tienen las siguientes potencias: Puntos de recarga de 3,7kW (Monofásico a 16A), Puntos de recarga de 7,4kW (Monofásico a 32A), Puntos de recarga de 11kW (Trifásico a 16 A), Puntos de recarga de 22kW (Trifásico a 32A)

La recomendación siempre es realizar una recarga “Smart”, por ejemplo en el caso de viviendas se considera que es suficiente una caja Wall Box básica con recarga en modo 3 dotada de cable  y conector adecuado al vehículo (tipo 1, tipo2) con potencias de 3,7 a 7,3kW.

triángulo de carga


4. Finalmente, con los tres aspectos anteriores, solo queda comentar la protección a instalar y las funcionalidades extras que el usuario puede incorporar en su equipo.

Las protecciones aguas arriba del punto forman parte de un requisito obligado por norma. La instalación debe disponer de un relé de protección (tipo A), un magneto térmico con curva de respuesta tipo C adecuado a la potencia de carga y protección contra sobretensiones. Comentar que la mayoría de postes de carga cuentan con estas protecciones en su interior, en el caso de las Wall Box, según el modelo y marca, pueden o no incorporarlas. La recomendación general es instalar protecciones en el punto de derivación de la línea de alimentación para reducir costes y evitar duplicidades.

A partir de las protecciones que el equipo debe llevar por normativa quedan funcionalidades extras que el usuario puede demandar como un medidor de energía incorporado, control de acceso mediante tarjeta RFID, incorporación de un data server que permite almacenar toda la información relativa a la recarga,  software de gestión o agregar tipo de comunicación  RS-485, Ethernet, 3G, etc., que permitiría una inter relación con un equipo externo.


Desde Electromaps creemos que a corto plazo la carga de vehículos terminará principalmente en el parking de usuario. Esperamos que con este post se haya aclarado algunas dudas sobre qué aspectos se han de tener en cuenta a la hora de elegir el equipo de recarga. Así mismo, les animamos a navegar por nuestra nueva sección de puntos de recarga, donde presentamos a diferentes fabricantes y sus productos. Para cualquier duda pueden contactarnos utilizando el formulario consulta.