Que los trenes son eléctricos no es ninguna novedad. Normalmente se alimentan directamente de la red -a través de la catenaria-, pero en aquellos tramos de vía que no están electrificados, los motores de tracción se abastecen mediante un generador diésel. Lo que hasta ahora no se había implementado es el uso de baterías para permitir desplazamientos en líneas sin catenaria.

Una prueba piloto de cinco semanas de duración se llevará a cabo en la red ferroviaria del Reino Unido, para determinar su viabilidad. Un nuevo tren impulsado por baterías comenzó a dar servicio la semana pasada, indicando que las ruidosas y humeantes locomotoras diésel pueden tener los días contados.

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Siguiendo la estela de un exitoso prototipo desarrollado el año pasado, el tren conocido como Independently Powered Electric Multiple Unit (IPEMU), que ha sido rotulado con el lema de ‘Batteries Included’ dará servicio diario durante cinco semanas entre las estaciones de Harwich International y Manningtree, en Essex.

Los responsables del sistema ferroviario dicen que contribuye a alcanzar la meta de reducir el impacto medioambiental de los trenes, reduciendo además los costes operativos en un 20% durante los próximos años.

Si la prueba resulta satisfactoria, una flota de trenes equipados con baterías podría verse a lo largo de toda la red británica de ferrocarriles, lo que supondría un sustituto limpio y eficiente para las mecánicas diésel que dominan las líneas convencionales.

Las locomotoras impulsadas por baterías, en sí, tampoco son algo nuevo, de hecho existen desde hace décadas. Sin embargo rara vez se habían empleado para transportar pasajeros. Algunas fábricas de munición los utilizaron durante la primera guerra mundial para evitar el riesgo de explosión, debido a las chispas que producían las máquinas de vapor, mientras que el metro de Londres tiene actualmente una flota de locomotoras a batería para llevar a cabo tareas de mantenimiento o reparación cuando se produce un corte en el suministro eléctrico.

Fuente: theguardian.com