¿Qué son los modos de carga? Quizá es la parte menos conocida de la recarga del vehículo eléctrico ya que, por lo general, siempre se habla de tipos de recarga o tipos de conector (de los que ya hablamos en otro artículo). Pues bien, los modos de carga resultan imprescindibles para conocer la comunicación entre los puntos de recarga y el vehículo, así como el control que podemos ejercer sobre el proceso de recarga.

Actualmente, y según el estándar europeo, contamos con 4 modos de carga, tres en alterna y uno en continua. Cada uno se adapta a una situación distinta y al tipo de vehículo. A continuación, y como un nuevo artículo básico de la recarga del vehículo eléctrico en Electromaps, te detallamos cada uno de ellos:

Modo 1

En este modo no existe comunicación ninguna entre la toma y el vehículo. Además, se trata de una toma Schuko doméstica, por lo que el punto de recarga no está destinado específicamente a la recarga del vehículo. Es una carga lenta, monofásica, en alterna y con una intensidad máxima de 16 A y voltaje de 230 V, por lo que la potencia máxima de carga es de 3,7 kW.

Esta toma no tiene seguridad ni protección, por lo que su uso está más indicado para la recarga de ciclomotores, bicicletas o patinetes eléctricos. También la pueden utilizar los coches eléctricos y las motocicletas de gran batería, pero su uso no es recomendable, tanto por seguridad como por demora del tiempo de recarga.

Modo 2

Se trata de un modo exactamente idéntico que el 1, pero con la diferencia que el cable equipa un sistema de protección y un interruptor del diferencial, de este modo se evita cualquier problema de conexión con la red activando o desactivando la recarga, una manera de añadir seguridad en el proceso y un grado bajo de comunicación entre punto y vehículo.

Normalmente, el Modo 2 cuenta con una caja de recarga con una toma Schuko, y el cable se conecta desde el vehículo con esta toma, pero con el añadido del sistema de protección que hemos comentado.

Se trata por lo tanto de una recarga lenta, monofásica, en alterna y con una intensidad que suele ser de 16 A, un voltaje de 230 V y una potencia máxima de 3,7 kW. Esta toma es ideal para coches eléctricos con una batería pequeña o híbridos enchufables, aunque también para motocicletas eléctricas.

Modo 3

Este modo es el que se está estandarizando en las recargas de destino, como en puede ser nuestro hogar, en lugar de trabajo o los garajes comunitarios, así como centros comerciales, restaurantes, hoteles u otros establecimientos. Es el que conocemos coloquialmente como Wallbox, y su función es únicamente para la recarga de vehículos eléctricos o híbridos enchufables.

Incorpora varios sistemas de protección necesarios para la seguridad de la instalación eléctrica y del vehículo, así como de control para monitorizar y detectar la recarga, por lo que el grado de comunicación entre punto y vehículo es alto. La recarga es semirápida y se realiza mediante un cable que une punto y vehículo.

Utiliza corriente alterna y actúa como monofásica y, en caso de que se pueda, también en trifásica. La intensidad normal es de 32 A, por lo que la potencia máxima es de 7,4 kW. No obstante, si la carga es en trifásica, la intensidad puede ser de hasta 63 A y hasta un máximo de 43 kW.

En este modo de recarga, necesitaremos un conector Tipo 2 (Mennekes) o Tipo 1 (SAE J1772), dependiendo del que utilice el vehículo, aunque actualmente el 90% de vehículos utiliza el Tipo 2.

Modo 4

Este modo está destinado para la recarga rápida en corriente continua gracias al transformador de alterna a continua que incorpora. Generalmente lo encontramos en puntos de recarga públicos, ya que su elevado coste limita su uso a este ámbito.

En este caso, el cable ya viene incorporado en el punto de recarga, por lo que solo hay que conectar el lado del vehículo. Las recargas son de mínimo 50 kW, lo que supone que en media hora podemos recargar prácticamente el 80% de la batería de nuestro coche eléctrico, siempre dependiendo de la capacidad de la batería. No obstante, la potencia de recarga también puede ser ultrarapida, pudiendo llegar hasta los 350 kW. Los conectores que utilizamos son el CCS Combo y el CHAdeMO.

La comunicación entre el punto de recarga y el vehículo es total. Asimismo, hay que matizar que no hay que abusar de este tipo de recarga, ya que a la larga puede dañar la batería del vehículo y precipitar su deterioro.

En la actualidad los modos que se están convirtiendo como el estándar, son el 3 y el 4, por lo que la comunicación entre punto y vehículo es esencial para el desarrollo óptimo del proceso de recarga.

En este sentido, es completamente necesario que la recarga del vehículo incorpore un Software de gestión. Electromaps, como plataforma líder en movilidad eléctrica, cuenta con el sistema de gestión más avanzado, permitiendo al propietario del punto tener una gran tranquilidad y control total de su punto de recarga (facturación, informes,…), y gran facilidad de acceso y pago para los usuarios (APP, tarjeta o llavero RFID, monedero virtual…).