Por primera vez en la historia, un coche eléctrico se alza como el modelo más vendido en Europa en un mes. Hablamos del Tesla Model 3, que ha logrado registrar más de 24.500 unidades en el viejo continente durante el pasado mes de Septiembre, una cifra récord que muestra cómo el cambio de tendencia es ya una realidad.

Cierto es que la escasez de chips ha causado un gran impacto negativo en el sector automovilístico, reduciendo significativamente la producción y, consecuentemente, la matriculación de nuevos vehículos. A pesar de ello, el crecimiento de los vehículos eléctricos en Europa a lo largo de estos últimos meses y años es evidente, hasta el punto en que durante el pasado mes de Septiembre el Tesla Model 3 se alzó como el coche más vendido en Europa, con 24.591 unidades registradas, seguido del Renault Clio con 18.264 unidades y del Dacia Sandero con 17.988 unidades. 

Esta es la primera vez que un coche eléctrico lidera el mercado en Europa y, además, la primera vez que un vehículo fabricado fuera de Europa ocupa también ese primer lugar. Este gran éxito del Model 3 se explica en parte por el gran impulso de ventas de final de trimestre en Tesla, siendo septiembre históricamente un mes muy importante para los resultados del fabricante californiano en Europa, algo que también escenifica el segundo lugar que ha ocupado el Model Y en el ranking de ventas de eléctricos puros.

Los enchufables siguen ganando terreno a la combustión

Uno de los grandes impulsos del vehículo eléctrico en Europa, más allá de la creciente gravedad de las crisis climática, son las ayudas y/o subsidios que se están ofreciendo desde las diferentes entidades públicas en la compra de este tipo de vehículo, lo que ha supuesto una disminución del impacto real de la escasez de chips en los eléctricos puros e híbridos enchufables. 

Esto tiene un gran contraste respecto a los vehículos diésel, que siguen con su particular caída libre. En septiembre, los vehículos de bajas emisiones registraron un crecimiento mensual del 44%, mientras que las matriculaciones de diésel disminuyeron un 51%.

Antes de la pandemia, en septiembre de 2019, los vehículos enchufables apenas representaban el 5% de los registros de ese mes, mientras que los diésel sumaban el 30%. En 2021, la tendencia ha dado un vuelco abismal, siendo el 23% de los registros de vehículos enchufables, y solo el 17% de vehículos diésel. Igualmente, los vehículos de gasolina también han disminuido gracias a la creciente demanda de los vehículos enchufables.

Todos estos cambios, además de los incentivos y la preocupación y medidas asociadas a la solución de la crisis climática, son también gracias a que los fabricantes ofrecen una mayor cantidad de modelos y ofertas, así como precios algo más competitivos.

Será interesante ver y analizar cómo se cerrará el mercado europeo en diciembre 2021, ya que la demanda de vehículos eléctricos seguirá al alza.

Fuente: Jato