Los distintos fabricantes están apostando claramente por el vehículo eléctrico. Son conocedores de que el presente y futuro de la movilidad pasa en gran medida por la electricidad. No obstante, los grados de implicación son diferentes entre unos y otros.

Hyundai, junto con Kia, está demostrando desde hace un par de años que quiere hacer bien las cosas, y un claro ejemplo de ello es el Hyundai Kona EV, un modelo que en Electromaps hemos puesto a prueba durante una semana y que, en líneas generales, nos ha sorprendido gratamente.

La unidad de pruebas contaba con el acabado TECNO y la batería de mayor tamaño, la de 64 kWh, con la que gracias a ella podríamos decir que estamos ante uno de los modelos eléctricos actuales más racionales gracias a su relación autonomía / precio.

Te gusta o no te gusta

Exteriormente el Hyundai Kona es de esos coches que te gustan o no te gustan. Su diseño es algo controvertido, sobretodo en la disposición de los pilotos delanteros y traseros, pero en los tiempos que corren, donde todos los coches parecen iguales, estas líneas aportan un soplo de aire fresco ya que denotan personalidad e ingenio por parte de los diseñadores.

La versión eléctrica del Hyundai Kona no difiere mucho de las versiones de combustión o híbrida, pero sí que cuenta con algunos elementos diferenciales que le identifican como tal. Antes de nada hay que tener presente que estamos ante un SUV de tamaño pequeño (4.180 mm de longitud), por lo tanto cuenta con una mayor altura (1.570 mm), y elementos como los pasos de rueda que le dan un aspecto algo más campero. No obstante, es un modelo enfocado claramente al asfalto, aunque con la ventaja de que en caminos de tierra o rotos puede circular con algo más de comodidad.

Como rasgos identificativos de la versión eléctrica, la que más destaca a simple vista es la ausencia de la parrilla delantera, consiguiendo así un aspecto más limpio en el frontal. Además, las tomas para la recarga se encuentran justo en esta misma zona, facilitando así el acceso de los cables. Otros rasgos identificativos son el rediseño de los paragolpes, tanto delantero como trasero, así como las llantas eficientes de 17 pulgadas. También podemos ver que se trata de la versión eléctrica por el logotipo de “electric” que aparece en el portón trasero.

Pero, al margen de los identificativos de la versión, lo que más salta a la vista del modelo es el diseño de los faros delanteros y traseros, los cuales quedan divididos en dos pisos, otorgándole así un aspecto más juvenil y desenfadado. Que guste o no ya depende de las preferencias subjetivas de cada uno. Además, nuestra unidad venía equipada con el tono gris Galaxy Gray, un color que le da un pequeño toque extra de elegancia y discreción.

Habitabilidad mejorable, pero cargado de tecnología

Si pasamos al interior del Hyundai Kona electric, nos encontramos con un habitáculo moderno, pero sin entrar en excentricidades. Lo primero que resalta a simple vista es la gran pantalla táctil de 10,25 pulgadas ubicada en la parte superior de la consola central y desde donde podemos controlar todo el infoentretenimiento del coche. Además, su posición elevada evita que desviemos en exceso la vista de la carretera. Cabe decir que en nuestra unidad la pantalla no funcionaba correctamente (algunas veces no se encendía), suponemos que por un problema eléctrico puntual de esta unidad en concreto.

La consola central se alarga hacia el reposabrazos, en una forma muy ergonómica. Aquí encontraremos los comandos del climatizador (funciona por bomba de calor), la inexistente palanca de cambios sustituida por botones, así como otros comandos, como la calefacción de los asientos o el selector de modos de conducción. Además, esta forma alargada de la consola central proporciona un gran espació para almacenar objetos, principalmente en la parte inferior que queda abierta.

Detrás del volante, el cual es calefactable y de buen tacto, el Kona cuenta con una pantalla multifunción de 7 pulgadas donde encontramos toda la información necesaria para la conducción. Además, según el modo de conducción, Eco, Confort o Sport, el diseño de la pantalla cambia. Pero, si queremos tener la información esencial sin desviar la mirada de la carretera, solo hace falta activar el Head Up Display.

Si hablamos de la calidad de los materiales, aparentemente parece buena, pero en realidad se trata de plásticos duros, aunque bien rematados. No obstante, es la misma tónica que encontramos en los modelos eléctricos de marcas generalistas del mismo rango de precio, algo que esperamos cambie para mejor en los próximos años. A pesar de ello, el Kona electric ofrece una doble cara, ya que por ejemplo los asientos sí que son de muy buen tacto gracias al cuero. Además, son calefactables y regulables eléctricamente.

Respecto al espacio, las plazas delanteras son amplias y la posición de conducción es más baja de lo que cabía esperar en un SUV, acercándose a una berlina o compacto. De hecho, el Nissan Leaf da sensación de ir sentado más elevado. Esto es gracias a la posición de la batería ubicada en el piso, que ayuda a rebajar el centro de gravedad. El agarre de los asientos es mejorable, pero a su vez son confortables y permiten recorrer kilómetros muy a gusto.

Las plazas traseras son otro cantar y son uno de los puntos débiles de este modelo. Poniendo como ejemplo mis 1,80 metros de estatura, con la posición de conducción a mi regulación, en las plazas traseras mis rodillas quedan encajadas, por lo que la comodidad de dos adultos detrás es cuestionable, en parte por culpa del piso que se encuentra algo más elevado por la batería. No obstante, el espacio hacia el techo sí que es correcto. El maletero tampoco es para tirar cohetes, son 332 litros (1.114 si abatimos los asientos traseros), menos volumen que por ejemplo el IONIQ o el Kia eNiro, los cuales cuentan con prácticamente 100 litros más de capacidad.

Gran autonomía y mucha potencia

Pero si por una cosa destaca el Hyundai Kona electric en su versión de 64 kWh es en la autonomía. Según las cifras oficiales, augura 449 km de autonomía, y realmente las cifras reales cumplen con lo prometido.

En nuestra prueba, utilizando todo tipo de vías, con más protagonismo de área urbana y metropolitana de Barcelona, hemos logrado un consumo medio de 13,8 kWh / 100 km, una cifra con la que realmente podemos hacer 450 km con una sola carga. Este dato nos ha dejado realmente sorprendidos, ya que es una autonomía que encontraríamos en modelos de más valor, como por ejemplo el Tesla Model 3. Además, las condiciones de conducción fueron totalmente normales y con temperaturas habituales de principios de marzo, lo que dice mucho del trabajo hecho por la firma coreana en el apartado de la eficiencia de la batería.

Cabe destacar que la gran parte de los trayectos los hemos realizado con el modo de conducción Eco, que corta parte de la potencia del motor en pro de la eficiencia, pero que es más que suficiente para los desplazamientos diarios. Además del Eco, también utilizamos el modo Confort (Normal) y el Sport, donde el Kona saca toda su furia y desata los 150 kW (204 CV) de potencia y los 395 Nm de par.

Hay que tener presente que donde menos consume es en ciudad y en circulaciones de hasta 100 km/h, a partir de ahí los consumos se disparan y, por ejemplo, a 120 km/h los valores se sitúan en torno a los 18-20 kWh / 100 km, por lo que en autopista podríamos hacer recorridos de hasta 340 km aproximadamente con una sola carga.

Respecto a la recarga, en una toma rápida CCS de 50 kW el Kona carga a 47 kW hasta más o menos el 75%, a partir de ahí la potencia de carga prácticamente se reduce a la mitad. De este modo podemos pasar del 0 al 80% en algo menos de una hora. En nuestro caso, cargamos en algunos de los cargadores de Barcelona, utilizando como siempre el llavero de Electromaps para la activación. Si cargamos a 7,2 kW, potencia que acepta el cable que incorpora el Kona, la recarga completa nos llevaría algo más de 9 horas y media.

Si hablamos de potencia, los 204 CV del Kona se notan, sobretodo en el modo Sport. Las aceleraciones y recuperaciones son fulgurantes, por lo que la movilidad resulta muy ágil, algo habitual en todos los modelos eléctricos. No obstante, no hay que abusar del acelerador, sino la autonomía bajará drásticamente. Además, si apretamos a fondo, las ruedas delanteras pierden motricidad, es como si el eje no controlara del todo bien la fuerza del motor, o bien los neumáticos eficientes no cuentan con el agarre suficiente. Esto puede conllevar algún problema en zonas resbaladizas, por lo que hay que estar atento siempre que achuchemos el acelerador.

Una manera de ser más eficiente es regulando el freno regenerativo. Cuenta con 4 modos de regeneración, permitiendo que en su máximo nivel se pueda circular con un solo pedal, aunque sin llegar al nivel del e-Pedal del Nissan Leaf.

La mejor manera de ir de A a B

A pesar de que un servidor no es para nada partidario de los SUV, ya que en mi opinión no mejoran en nada a una berlina o compacto equivalente, hay que reconocer que el Kona electric se mueve bastante bien. No obstante, me gustaría ver el IONIQ con esta misma batería de 64 kWh, ya que al ser más eficiente y menos pesado, lograría unos consumos menores y, en consecuencia, una mayor autonomía que quizá podría alcanzar los 500 km. Pero el mercado es el que manda, y los SUV están de moda.

Volviendo al Kona, es un coche realmente cómodo de conducir, con el que podrías hacer largos trayectos sin problemas. Lo único que quizá puede llegar a molestar es el sonido del exterior, ya que el aislamiento acústico no es del todo eficiente, o por lo menos esa es la sensación que tuve, sobretodo en ciudad. Por lo demás, ir del punto A al punto B es muy sencillo y cómodo, acompañado de un sistema de sonido Premium Krell que suena realmente bien.

Es un coche que se mueve con soltura y se siente a gusto en cualquier terreno, incluso en una carretera de montaña. No obstante, el chasis no está a la altura del motor y hay cierto balanceo, aunque las suspensiones, más bien tirando a firmes, minimizan los daños. Hay que tener presente que se trata de un vehículo de aproximadamente 1.700 kilos, por lo que tampoco hay que pedirle peras al olmo. La dirección es poco comunicativa, no sabemos del todo lo que ocurre en el eje delantero, aunque en el modo Sport se endurece un poco más y mejora su tacto.

Y si queréis ayudas a la conducción, no os preocupéis, de eso el Kona va sobrado. Cuenta con control de crucero adaptativo, asistente de seguimiento de carril, detector de ángulo muerto, sistema de frenada de emergencia, y un largo etcétera que hacen que el conductor se sienta mucho más seguro al volante.

Conclusión

Junto con sus virtudes y defectos, el Hyundai Kona electric 64 kWh es uno de los eléctricos más racionales del mercado, sobretodo por la relación autonomía / precio. La unidad probada supera los 44.000 euros, pero con los descuentos de la marca (variables según el mes o las campañas) puede llegar a rebajarse hasta los 40.000 euros. Sí, es una cifra elevada y que no todo el mundo puede permitirse, pero teniendo en cuenta el mercado de modelos eléctricos y todo lo que ofrece el Kona, principalmente en autonomía y tecnología, es una de las principales opciones a tener en cuenta.

Si quieres más información sobre el Hyundai Kona de la mano de usuarios, no dudes en visitar el foro de Electromaps sobre este modelo.

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