Hasta ahora en Electromaps hemos puesto a prueba prácticamente todos los coches eléctricos, pero hay uno en especial que todavía no había pasado por nuestras manos y, sinceramente, le teníamos muchas ganas. Gracias a Centro Porsche Barcelona nos pusimos a los mandos del que, seguramente, sea el modelo eléctrico actual más espectacular del mercado. Sí, lo habéis adivinado, hablamos de Porsche Taycan, un modelo que ha llegado arrasando en todos los sentidos y que, en nuestro caso, lo pudimos probar en su versión 4S Plus con batería de 93,4 kWh.

Hablar de Porsche es hablar de historia con modelos tan míticos como el 911 Carrera, de un gran palmarés en competición o de un legado y cultura que atrae a centenares de millones de aficionados a la firma alemana. Y por eso Porsche no ha querido quedarse atrás en la revolución eléctrica. Y es que el momento que vivimos es histórico, seguramente el más importante de la historia del automóvil, y los de Stuttgart quieren volver a aparecer en los libros con un producto bien trabajado, del que se hable, y sin duda el Taycan ha logrado superar esas expectativas, algo que se presumía complicado ante el impresionante prototipo Mission E.

Visualmente espectacular

Puede gustar o no gustar, al final los gustos son completamente subjetivos, pero lo que es innegable es que a golpe de vista el Taycan resulta un coche espectacular, único, con una línea muy característica y estilizada. 

Personalmente y hasta el momento de probarlo, no había tenido la oportunidad de ver ninguna otra unidad en directo, solo en fotos. Cabe decir que en ese formato no me terminaba de convencer, pensaba que le faltaba algo, pero fue verlo en vivo y en directo y cambiar mi opinión. Realmente es un coche con una gran presencia, largo (casi 5 metros), ancho (más de 2 metros) y bajo, y eso se nota cuando circulas con él. Además, con el color blanco de la unidad de pruebas todavía enfatiza más sus líneas y todo el mundo se lo queda mirando.

En carretera cuando te pasan, o cuando les pasas, todos se lo miran detenidamente y cuando circulas por una ciudad como Barcelona hasta te da cierta “vergüenza” ir con él. La gente te mira, te señala, te hace fotografías, no pasas nunca desapercibido. Y es normal, el Taycan todavía es muy reciente y muy pocos han tenido la oportunidad de ver uno. Además, eso de que un Porsche circule en silencio resulta curioso para la gran mayoría.

Seguramente la imagen más impactante del Porsche Taycan sea su frontal. Es muy bajo, largo y con unos pasos de ruedas prominentes, lo que ofrece una gran sensación de anchura y músculo. Los faros LED, con los cuatro puntos característicos de Porsche, tienen un diseño curioso, con una especie de lágrima que va hacia abajo y que actúa como entrada de aire que lo canaliza hacia la rueda delantera, mejorando así la aerodinámica. Además, en la parte inferior del frontal, también cuenta con entradas de aire. Y es que todo él, incluso la forma del capó, está pensado para maximizar la aerodinámica y lograr que el coche sea lo más eficiente y estable posible.

Si lo observamos desde el lateral, es donde mejor se aprecia su estilizada y baja línea. Cuenta con una salida de aire detrás de la rueda delantera, justo debajo de las tomas de recarga. Como característica, tiene dos tomas, una a cada lado, una para toma Tipo 2 y la otra para toma CCS, las cuales se abren y se cierran pasando la mano por debajo del añadido en color negro. Nuestra unidad quedaba rematada por las llantas Misión E Desing de 21 pulgadas que son realmente espectaculares, pero que empeoran la eficiencia.

La zaga también cuenta con la máxima eficiencia y se caracteriza visualmente por la óptica trasera alargada con las siglas Porsche en la parte central. En la parte superior se ubica el alerón móvil que, dependiendo de la situación, se coloca en tres posiciones distintas que ayudan a pegar el coche al suelo, igual que el difusor trasero y el fondo plano. Lo curioso de la vista trasera es que la parte inferior se ve muy musculada en comparación con la parte superior, lo que, una vez más, ofrece una mayor sensación de anchura.

Pantallas y más pantallas para una posición de conducción muy deportiva

Si hay una cosa que realmente me gusta y con la que me siento muy cómodo en el Porsche Taycan es la posición de conducción. De acuerdo, una vez más es algo subjetivo, pero en mis preferencias de conducción está siempre el ir bajo, y este coche lo cumple a la perfección. Lógicamente es algo ideal para mi y para los que también les guste esta posición de conducción, pero no lo es tanto para quien tenga cierto problema de movilidad o le guste ir sentado más alto. 

Dicho esto, la posición de conducción es espectacular, muy deportiva, con unos asientos de cuero estilo baquet cómodos que recogen muy bien y con ajuste eléctrico, aunque no me importaría algo más de agarre lateral. En este tipo de conducción, las piernas van estiradas en las plazas delanteras. Las plazas traseras son buenas, con espacio de sobras tanto para piernas como para cabeza para pasajeros de 1,80 metros de altura, aunque el acceso a estas plazas es algo más complicado a causa de la altura y del ángulo de apertura de las puertas. Respecto a los maleteros, cuenta con una capacidad de 407 litros en la parte trasera y 84 litros en la parte delantera.

Otra gran característica del habitáculo del Taycan es sin duda su digitalización. Está repleto de pantallas, hasta cuatro, y prácticamente ningún botón físico, solo el de arranque, ubicado a la izquierda del volante como históricamente siempre ha hecho Porsche, y los del volante, el cual, por cierto, es totalmente redondo (algo que se echa en falta hoy en día), con muy buen tacto y con el que se puede acceder a distintas funcionalidades, como el comando por voz. Además, cuenta con una palanca para el control de crucero adaptativo y una redondita como selector de modos de conducción.

Detrás del volante nos encontramos con la primera gran pantalla, una curva de 16,8 pulgadas, desde donde tenemos acceso a toda la información de conducción y del vehículo. Además, está completamente orientada al conductor, por lo que visualizarla es muy fácil. En los extremos de la pantalla cuenta con una superficie táctil donde se encuentran los comandos de las luces o de la suspensión neumática, entre otros.

Si pasamos a la consola central, nos encontramos con dos pantallas más. En la parte superior una de 10,9 pulgadas desde donde podemos acceder a todas las funciones, como la navegación o la música, y en la parte inferior otra de 8,4 pulgadas, donde controlamos la climatización, el estado de la batería durante la recarga, música, etc. La última gran pantalla se ubica delante del copiloto y en la que éste puede acceder a distintas funciones, siendo de gran utilidad para que el copiloto no tenga que invadir la zona de la consola central.

Además de todo esto, el interior del Taycan cuenta con cargador inalámbrico, muchos huecos donde guardar objetos, techo panorámico, luz ambiental, entre otros elementos.

Respecto a la calidad de los materiales, es muy buena, con muchos elementos revestidos en cuero. Sí que es cierto que hay algunos plásticos duros, pero no se aprecian crujidos, por lo que están muy bien rematados.

Potencia bruta para una autonomía extendida

Hasta la fecha el coche eléctrico que más me había impresionado por sus prestaciones era sin duda el Tesla Model S, pero tras probar el Porsche Taycan, ya tengo nuevo favorito. Realmente es una salvajada lo que llega a acelerar este coche, y eso que hablamos de la versión más “descafeinada”, así que imaginad el Turbo S... El Taycan 4S pasa de 0 a 100 km/h en solo 4 segundos, pero lo más interesante es la manera en que ocurren esos segundos. 

A modo de recordatorio, el 4S cuenta con una potencia de hasta 390 kW y un par máximo de 640 Nm, que se asocian a una tracción a las cuatro ruedas gracias a los dos motores eléctricos y, atención, a una transmisión automática de dos velocidades en el eje trasero. Sí, 2 velocidades, lo has leído bien. Y esa, seguramente, es una de las claves de esa aceleración tan salvaje. La primera y corta velocidad actúa en el inicio de la aceleración para después dar paso a la segunda y larga velocidad que actúa en velocidades de largo recorrido.

Esta doble velocidad provoca que, realizando un Launch Control (solo disponible con el modo de conducción Sport Plus), los primeros metros sean, con perdón de la expresión, ACOJONANTES. Es una sensación que, si podéis, tenéis que experimentar por lo menos una vez en la vida. Una vez pasados esos primeros metros, la aceleración ya es más elástica, pero hasta ahí es una experiencia que vale la pena conocer. No obstante, las aceleraciones y recuperaciones son absolutamente fulgurantes en cualquier régimen de velocidad y modo de conducción, incluso con el más Eco llamado Range, por lo que no hay ningún problema en adelantamientos, recuperaciones o incorporaciones. Además, el nivel de agarre es casi infinito en prácticamente todas las situaciones, pegándose al suelo como una auténtica lapa.

Si pasamos a todo lo relacionado con la eficiencia, hemos hablado anteriormente que el Taycan está pensado para lograr buenos registros gracias a una aerodinámica muy bien trabajada y, ciertamente, los consigue, a pesar de sus 2,2 toneladas de peso. En nuestra prueba tocamos todo tipo de vías y todo tipo de conducción y, al final, logramos un consumo medio de algo más de 22 kWh/100 km, lo que nos daría para unos 390 km con esta batería de 93,4 kWh (83,7 kWh útiles). Según los datos WLTP, debería de superar los 450 km y, sabiendo que se puede conducir más eficientemente, estamos seguros que puede acercarse más a esa cifra.

Donde mejores datos de consumo arroja es en combinados entre ciudad y circunvalación (Rondas de Barcelona, por ejemplo), con velocidades de hasta 90 km/h. En esas circunstancias podemos ver consumos de 14-16 kWh/100 km gracias en parte a la buena gestión del freno regenerativo inteligente y del modo de conducción Range. Por el contrario, en autovías o autopistas es donde más se resiente con consumos superiores a 20 kWh/100 km, sobretodo en subidas prolongadas. En conducción deportiva en una carretera de curvas el consumo se dispara tanto como nos pese el pie izquierdo, pero lo cierto es que, gracias a la buena gestión de la frenada regenerativa, logra recuperar mucha energía en las frenadas y así alcanzar unos consumos no tan exagerados de lo que habríamos imaginado en el inicio.

Respecto a la recarga, realizamos un par de recargas rápidas. La primera en el punto IONITY en Pallejà, donde recargamos 41 kWh en tan solo 20 minutos a una velocidad de 120 kW, y una segunda en un punto público del Ayuntamiento de Barcelona a 50 kW. en Ambos casos activamos la recarga con el llavero RFID de Electromaps.

Dinámica de conducción excelente

No hay discusión, el Porsche Taycan es el coche eléctrico con la mejor dinámica del mercado. Es el que más feeling ofrece, algo que ya se intuye cuando te sientas en él por primera vez, y es que la posición de conducción es idónea para unir a coche y conductor.

Entrando en detalles, primero me gustaría hablar de la dirección, la cual me parece exquisita. Primero por tratarse de un volante completamente redondo y de buen agarre, y luego por el tacto. Es una dirección completamente asistida que, en la mayoría de las situaciones, no ofrece nada relevante pero es en conducción deportiva donde logras entenderla por completo. Con el modo de conducción Sport Plus se vuelve más dura y, consecuentemente, muy directa. El coche se tira donde le apuntas y en cada curva la dirección obtiene el peso necesario para darte toda la información de lo que que ocurre en las ruedas y así saber si el límite se encuentra cerca.

Otro aspecto interesante a destacar es el freno. Hemos hablado de que el Taycan cuenta con un sistema regenerativo inteligente y muy eficaz pero, al mismo tiempo, el tacto del freno es prácticamente igual que en un vehículo de combustión. De hecho, no es posible conducir con un solo pedal, ya que gran parte de la regeneración pasa por pisar el freno, a diferencia del resto de vehículos eléctricos. Esto nos lleva a un tacto realmente bueno, sabiendo que la cantidad de presión que ejerzamos en el pedal es justamente lo que frenará el coche. Esto en conducción normal no tiene ninguna relevancia, pero en deportiva es ideal ya que sabemos en todo momento lo que estamos frenando. Y a todo esto hay que sumarle el enorme equipo de frenos, el cual le cuesta, y mucho, llegar a fatigarse tras un uso intensivo.

Y cuando digo que el Taycan es el mejor eléctrico en cuanto a dinámica es, por todo eso, y también por un chasis con una puesta a punto sublime y un eje trasero direccional que ayuda a redondear las curvas. Por todo ello, el paso por curva es realmente rápido y seguro, y apenas se aprecia balanceo gracias a una suspensión que se adapta a todas las circunstancias. Lo que sí que se nota es algo de inercias a causa del peso, lo que es prácticamente inevitable.

La suspensión, como hemos dicho, se adapta a la circulación y en una conducción diaria es realmente cómoda, filtrando todas las irregularidades que nos podamos encontrar. Donde sí que hay que tener cierto cuidado es en los badenes o rampas, ya que al ser tan bajo y largo puede rozar en algún momento, aunque con un botón se puede levantar el morro y minimizar ese riesgo.

Al fin de cuentas, es un un coche ideal y rápido para circular por autovías y autopistas, y perfecto para un buen tramo de curvas, pero en ciudad es algo complicado de llevar. Sus dimensiones y la anchura de los carriles no ayudan, por lo que vas constantemente mirando a lado y lado.

Conclusión

El Porsche Taycan es, hasta el momento, el mejor coche eléctrico del mercado. En eso creo que no hay discusión. El diseño es realmente espectacular, el interior es de buena calidad y completamente digital, sus prestaciones son alucinantes y su conducción es absolutamente exquisita. Lo malo? que el precio de partida para esta versión 4S es de poco más de 109.000 euros (115.000 euros en el 4S Plus), hasta los poco más de 190.000 euros de la versión Turbo S. A ver si con suerte nos toca la lotería y podemos jugar a este juego siempre que queramos...

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