Mucho se ha hablado a lo largo de estos años de soluciones de recarga públicas para usuarios que aparcan en la calle y, en relación a esto, mucho se ha hablado de la posibilidad de habilitar las farolas como puntos de recarga. Pero hasta ahora pocos ejemplos ha habido en este sentido, aunque parece que la tendencia empieza a evolucionar.

Londres, ciudad pionera en la movilidad eléctrica, ha decidido apostar por el sistema de recarga aprovechando el alumbrado público y ha convertido toda la Avenida Sutherland en una estación de recarga para vehículos eléctricos. Esta calle, que ahora pasa a llamarse Electric Avenue W9, es la primera avenida en el mundo en convertirse toda entera en un punto de recarga para coches eléctricos gracias a que 24 farolas tienen doble función, la de alumbrar y la de recargar.

Este proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Westminster, no se parará aquí, ya que otras dos calles enteras adyacentes serán acondicionadas en las próximas semanas.

La Electric Avenue W9 cuenta con una longitud de casi un kilómetro, doble carril, aceras arboladas y farolas, que ahora además de alumbrar también ofrece servicio de recarga para coches eléctricos, reinventando así su función inicial y aprovechando la energía desde una misma toma. Esta farola de recarga está identificada por letreros y líneas pintadas en el suelo. Para estacionar, el coche deberá ser eléctrico y estar conectado a la red mediante un cable especial inteligente que será facilitado a los usuarios. Con este cable se podrá contabilizar y facturar la energía con una tarjeta SIM y una conexión de datos incorporada.

No obstante, las farolas de Electric Avenue W9 no son las primeras en utilizarse como punto de recarga en la capital británica, pero sí la primera calle entera en tener este servicio. En la actualidad, Londres cuenta con 296 puntos ubicados en farolas, y el objetivo es alcanzar los 1.000 puntos en 2021.

Sin duda alguna la solución de las farolas como puntos de recarga es una gran opción para agilizar la implementación del coche eléctrico en las grandes ciudades, ya que es una manera de ofrecer una toma de recarga para aquellos usuarios que no disponen de garaje privado particular o de comunidad.