Hasta ahora en Electromaps siempre habíamos realizado pruebas de vehículos 100% eléctricos, ya que son los modelos con más volumen entre nuestros 90.000 usuarios pero, teniendo en cuenta que en nuestro mapa aparecen todos los puntos de recarga para vehículos enchufables, también hemos querido empezar a probar híbridos enchufables. Y para ello el primer PHEV a prestarse para la ocasión ha sido el Hyundai IONIQ PHEV, un modelo que se caracteriza por una gran eficiencia en todas sus versiones.

Antes de empezar con la prueba en sí, queremos contaros que una de las cosas más importantes que nos ha enseñado esta prueba es que para que un híbrido enchufable sea completamente eficiente en su uso tiene que poderse enchufar en casa o en el lugar de trabajo, lugares donde el vehículo descansará durante varias horas y podrá recargar por completo su pequeña batería. Si no se tiene esa opción, realmente su compra carecería de sentido, ya que las recargas son lentas, por lo que utilizar puntos públicos es posible, pero no lo más óptimo para lograr la máxima eficiencia en este segmento.

Diseño pensado en la eficiencia

Volviendo al IONIQ PHEV, no es ningún secreto que este modelo se creó con un objetivo claro, la eficiencia. Para ello se viste con un diseño que no deja indiferente a nadie. Es un modelo con mucha personalidad, y eso es justamente lo que puede generar esa sensación de amor u odio, pero realmente es algo que se agradece en un mercado lleno de vehículos muy semejantes entre ellos, aunque en el caso de los eléctricos acostumbran a diferenciarse del resto. De hecho, Hyundai parece que le gusta este tipo de diseño diferenciado, algo que por ejemplo ya contamos con el Kona EV.

En la parte frontal el Hyundai IONIQ PHEV destaca por la gran parrilla abierta (a diferencia de la versión eléctrica) y unos faros LED que acompañan a la silueta y generan sensación de dinamismo. En esta versión de 2020 el paragolpes también recibe un nuevo diseño, acompañado de los faros LED diurnos. Si atendemos a la vista lateral, ésta destaca por un diseño estilizado que asegura un buen coeficiente aerodinámico. Las llantas eficientes de 17 pulgadas también ayudan a maximizar la eficiencia. Además, justo delante de la puerta del conductor se ubica la toma de recarga.

Quizá la parte más característica del IONIQ es su zaga, con un portón que queda dividido como en dos partes en la superficie acristalada, dejando a las ópticas LED en una posición elevada. Esta división tiene sus ventajas aerodinámicas, pero también tiene su desventaja con la vista trasera desde la posición de conducción, ya que la división de la luna provoca cierta pérdida de información cuando miramos por el retrovisor interior. Para reconocer que se trata de la versión PHEV, Hyundai ha colocado la palabra Plug-In en la parte inferior derecha del portón.

Actualización digital

Al margen de los retoques estéticos exteriores, las grandes novedades de la versión 2020 de la gama Hyundai IONIQ PHEV las encontramos en su interior, el cual mantiene su buena habitabilidad gracias a sus casi 4,5 metros de largo y 2,7 metros de distancia entre ejes.

La posición de conducción es muy natural, e incluso diría que tirando a baja (algo que a mi me gusta mucho), gracias en gran parte al bajo centro de gravedad, mientras que las plazas traseras son correctas en cuanto habitabilidad. Con el asiento del conductor ajustado a mi posición de conducción (recordemos que mido 1,81), en las plazas trasera viajo muy cómodo, con espacio suficiente para las piernas, aunque con la cabeza acercándose peligrosamente al techo. La plaza central puede servir para un apuro, o bien para un niño, pero si queremos ir cómodos, no le daría más uso que ese. El maletero cuenta con una capacidad de 341 litros muy aprovechables con formas rectas, que pueden ampliarse hasta los 1.401 litros si abatimos los asientos traseros.

La consola central recibe un nuevo diseño, donde destaca la gran pantalla táctil de 10,25 pulgadas, justamente la misma que equipa el Hyundai Kona EV. Su funcionamiento es muy sencillo e intuitivo, y cuenta con toda la información esencial. Además, su posición es muy buena, evitando que desviemos la mirada en exceso de la carretera. En caso de aparcar, por ejemplo, en la pantalla tendremos la visión de la cámara trasera. Debajo de la pantalla hay los comandos del climatizador, y un poco más abajo la generosa palanca del cambio automático de doble embrague de 6 velocidades que monta este IONIQ PHEV. Además, a los lados de la palanca tenemos distintos controles como el de calefactar los asientos o el de cambiar de modo híbrido a totalmente eléctrico y viceversa.

Otra novedad es la forma de mostrar toda la información detrás del volante multifunción. Ahora hay una pantalla LCD de 7 pulgadas mejorada con toda la información esencial durante la conducción. Como detalle, el salpicadero cuenta con una luz ambiental de color azul.

Respecto a la calidad de los acabados, son realmente buenos y están a la altura de lo que se espera de este coche. Sí que existen algunos plásticos duros, pero en general el tacto del habitáculo es bueno.

Eficiente y responsable

Si hay una marca (o un grupo en general) que está haciendo las cosas realmente bien en lo que a vehículos enchufables se refiere, es Hyundai (y Kia), con modelos completamente racionales en la relación precio/autonomía/equipamiento. El IONIQ PHEV no es una excepción y, quizá, es de los mejores híbridos enchufables que puedes tener hoy en día.

Me explico. Este IONIQ PHEV combina el motor de combustión de 1.6 litros y 4 cilindros que genera 105 CV (77,2 kW) de potencia y 147 Nm de par, y un motor eléctrico de 60,5 CV (44,5 kW). Combinando ambos motores alcanza los 141 CV y 265 Nm. Además, la batería tiene una capacidad de 8,9 kWh.

A priori todo esto solo son datos, pero lo que hace el IONIQ PHEV es trabajarlos de la mejor manera posible. Con la carga de la batería al 100% y en una circulación urbana, podemos lograr una autonomía eléctrica de poco más de 60 km, una cifra realmente buena para poder moverse sin emisiones durante el día a día. Si durante el trayecto utilizamos vías rápidas, la autonomía disminuye y podemos realizar unos 50 km, cifra que vuelve a ser buena. Recordemos que con el freno regenerativo recuperamos energía, por lo que nos ayuda a prolongar la autonomía.

Una cosa que tiene buena este PHEV es que la energía se puede recuperar circulando, a diferencia  de otros PHEV, aunque claro está que al final lo que recuperaremos será mínimo, dada la capacidad de la batería.

Otra cosa que sorprende es el consumo cuando la batería ya no permite ir en modo completamente eléctrico. Esto ocurre cuando la batería está entre el 15% y el 20% de su capacidad, y es en ese momento cuando el coche actúa como un híbrido convencional, utilizando la energía en las arrancadas o según el momento que considere el vehículo. Además, puede ir recuperando energía. En estas condiciones, en una conducción normal, puedes lograr consumos de entre 4,5 y 5,5 litros a los 100 km, una cifra realmente buena teniendo en cuenta el peso extra de las baterías y un motor de combustión no muy potente.

Respecto a la recarga, en una toma Tipo 2 carga a 3,7 kW, por lo que para llegar al 100% necesitaremos más o menos 2 horas y media. En una toma doméstica la recarga completa puede llevar unas 4 horas.

Conducción cómoda

En este sentido, el Hyundai IONIQ PHEV es un modelo que invita a ir tranquilo e intentar lograr la mayor eficiencia posible. Sí que es cierto que cuenta con un modo Sport que le da más vida a las reacciones del acelerador, pero realmente en un uso normal este modo de conducción no es necesario.

La dinámica de conducción es muy buena para su cometido, está muy bien aislado y en líneas generales circula con un grado alto de confort. Si le buscamos las cosquillas en un tramo de curvas, nos daremos cuenta que no es un coche hecho para eso. Hay algo de balanceo en los cambios de apoyo, en parte por el tarado más bien blando de la suspensión. La dirección es bastante directa, pero se nota demasiado su asistencia, algo normal en la mayoría de vehículos actuales.

Donde mejor se siente es en la ciudad circulando en modo completamente eléctrico, pero también en autovías y autopistas, con consumos bajos que permiten largas tiradas sin repostar.

Otra apuesta buena de Hyundai es el cambio automático de doble embrague y seis relaciones, un cambio eficaz con el que no se nota la transición entre marcha y marcha.

Y a todos esto hay que sumarle todas las ayudas a la conducción que incorpora, tales como el control de crucero adaptativo o la frenada de emergencia. Todo creado para facilitar la vida del conductor

Conclusión

Sin duda el Hyundai IONIQ PHEV es un producto muy redondo dentro del segmento de los híbridos enchufables. Su relación precio/eficiencia/equipamiento es excelente y una buena alternativa para aquellos que quieran circular diariamente sin emisiones y disponer de la combustión con bajos consumos para trayectos más largos.

Nuestra unidad, con el acabado Style, el tope de gama, tiene un precio de 38.675 euros, aunque esta versión PHEV parte de los 33.525 con el acabado Klass. Y eso sin contar por ejemplo los más de 6.000 euros de descuento que ofrece la marca y las posibles ayudas públicas como el Plan MOVES.

Si queréis saber más sobre el Hyundai IONIQ, tanto en la versión PHEV como en la eléctrica, de la mano de propietarios del modelo, no dudéis en visitar el foro de Electromaps.

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