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El impacto del calor en la batería de un coche eléctrico

El calor del verano puede hacer que las baterías de tu coche eléctrico se calienten. Aquí tienes información y algún consejo para que puedas recargar sin problemas.

María Rodríguez
Jun 30, 2022
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El verano ya ha llegado y, con el aumento de las temperaturas, los nuevos usuarios de vehículos eléctricos comienzan a preguntarse cómo afectará el calor a su rendimiento. Los viajes largos por autopista combinados con el calor del verano, pueden hacer que las baterías se calienten, aunque recuerda que no llevas un motor de combustión, que obviamente genera mucha temperatura.

Así que aquí te dejamos algo de información y algún que otro consejo para tus viajes y que puedas recargar sin problemas este verano.

¿Cómo afecta el calor a las baterías de los vehículos eléctricos?

La batería y el sobrecalentamiento

Las baterías de iones de litio no pueden soportar temperaturas extremas. De hecho, funcionan mejor a temperaturas entre 20 y 25°C.

El riesgo de sobrecalentamiento de la batería aumenta en verano, que es además cuando se suele conducir a velocidades más altas y hacer viajes más largos. Por encima de 45-50°C, los componentes electrónicos de la batería se deterioran más rápidamente y se observa una caída en el rendimiento de la recarga. Muchos vehículos eléctricos cuentan con sistemas de refrigeración de baterías, por lo que el calor les puede afectar de manera diferente. Recuerda, en cualquier caso, que no hay motor de combustión que añada temperatura extra.

Sistema de enfriamiento de la batería

El sistema de enfriamiento a bordo que tenga tu vehículo eléctrico influirá en el mantenimiento óptimo de su batería ante situaciones de calor más o menos extremo. Hoy en día, muchos modelos de coches eléctricos tienen sistemas de refrigeración de alto rendimiento que utilizan refrigerante líquido. Es el caso de algunos Tesla, Kia o Hyundai, por citar algunos.

Otros vehículos, por el contrario, regulan la temperatura de la batería mediante refrigeración por aire forzado, que resulta menos eficiente. Así que recuerda comprobar con qué sistema está equipado tu vehículo eléctrico y adapta tus viajes cuando hace calor para tenerlo en cuenta.

Más autonomía

Unas temperaturas moderadas en verano permiten que la batería de un coche eléctrico tenga más autonomía, porque el consumo es menor. Por lo tanto, el clima cálido es bueno para la batería de un automóvil eléctrico.

Nuestro Customer Support Manager, Emilio J. Fernández, uno de los pioneros en vehículos eléctricos en España, comparte su experiencia:

“Hace unos fines de semana recorrí 1.300 km con mi Tesla Model S, de Madrid a Marbella, y el consumo fue de unos 2 kWh/100 km menos que en el mismo trayecto el pasado diciembre. Concretamente, tengo entre un 10 y un 15 % más de autonomía cuando hace calor. Además, si la batería de un coche eléctrico tiene un buen sistema de gestión de batería (BMS) y refrigeración líquida por batería, el coche debería cargarse perfectamente. De hecho, las baterías funcionan mejor a 20ºC, por lo que el clima de verano  es mucho mejor que los 0ºC que pueda haber en invierno".

Sin embargo, algunos coches eléctricos cuentan con una refrigeración algo deficiente, a veces denominada refrigeración “pasiva”, por lo que el BMS reduce la potencia durante las sesiones de carga para proteger la batería y reducir la degradación. Como resultado, las sesiones de carga tardan más de lo esperado. Esta situación se denomina "rapidgate".

¿Las estaciones de recarga se ven afectadas por el calor?

Sí, el calor también incide en los componentes electrónicos de las estaciones de recarga. Las infraestructuras públicas de recarga generalmente funcionan de manera óptima hasta temperaturas de 50°C y ofrecen unos niveles de rendimiento muy elevados.

La raíz del problema está en el hecho de que las estaciones de carga públicas rara vez están protegidas. Hoy en día, la mayoría de los puntos de recarga ubicados en el exterior no están equipados con techo ni protección contra temperaturas extremas. Hay, por supuesto, algunas excepciones, como las estaciones de carga que están equipadas con un techo de paneles solares, para generar energía adicional. Afortunadamente cada vez son más habituales los puntos de recarga protegidos con una cubierta, aunque quedan muchos a pleno sol. Es curioso que a veces los surtidores de combustible de las estaciones de servicio estén bajo techo y los de carga de vehículos eléctricos no.

En resumen, al igual que la batería de un vehículo eléctrico, las estaciones de carga pueden limitar la potencia entregada cuando las temperaturas son altas.

¿Y qué hay de la energía consumida por el aire acondicionado?

Como ocurre con la mayoría de los vehículos con motores de combustión interna, el uso del aire acondicionado, especialmente en temperaturas extremas, tiene un impacto negativo en la autonomía.

Al igual que ocurre con el sistema de refrigeración, depende de cómo se genere la climatización. El impacto es menor para los vehículos eléctricos equipados con bomba de calor con aire acondicionado reversible. Este sistema está cada vez más extendido porque consume menos energía. Es la solución ideal para conducir en condiciones agradables, tanto en verano como en invierno, sin el estrés de agotar la batería.

Si tu vehículo eléctrico está equipado con una bomba de calor, la energía consumida por el sistema de aire acondicionado será bastante razonable.

Nuestros consejos para evitar el estrés de recargar en condiciones de calor sofocante

1. Elige las estaciones de recarga adecuadas en verano

Intenta optar por estaciones de carga protegidas o puntos de carga ubicados en estacionamientos subterráneos, para favorecer las estaciones de carga con sombra. Idealmente también para los viajes; busca puntos de recarga que ofrezcan servicios como cafeterías, bares o restaurantes, para poder hidratarte tú también. Las fotos publicadas por la comunidad de Electromaps en la aplicación móvil te ayudarán a elegir los mejores puntos de recarga.

Importante: Si tienes pensado instalar un punto de recarga en casa, ten en cuenta su orientación y que esté bien protegido, sobre todo si es al aire libre.

2. Mejor momento para cargar: por la noche o temprano por la mañana

Es bueno anticipar tu recarga, así como tu viaje. Te recomendamos que cargues por la noche o temprano por la mañana, para que la recarga sea más agradable tanto para ti, que la puedes hacer coincidir con tus horas de descanso, como para tu vehículo eléctrico. Es una de esas situaciones “win-win”, en la que todos ganan.

3. Enciende el aire acondicionado antes de salir

Para empezar tu viaje en las mejores condiciones, algunos vehículos tienen la opción de “pre-enfriar” el habitáculo cuando se está cargando. De esta forma, el aire acondicionado extrae su energía de la red y no de la batería. Por lo tanto, comienza con una temperatura ambiente ideal y mantenerla en este nivel requerirá mucha menos energía. Una solución estupenda para optimizar el rendimiento de tu batería durante un largo viaje.

En la mayoría de los vehículos eléctricos se puede programar la configuración de pre-enfriamiento, ya sea a través del tablero o de forma remota usando la aplicación del fabricante.

4. Conduce sin prisas

Adoptar una conducción suave en lugar de movimientos bruscos es beneficioso en todas las circunstancias, pero aún más en época de temperaturas extremas. Los acelerones irán siempre en detrimento de la autonomía de tu batería. Recuerda además que cada verano se producen millones de desplazamientos y ,desgraciadamente, muchos accidentes.

¡Buena suerte bajo el sol!

María Rodríguez
Jun 30, 2022
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