En Electromaps cuando empezamos con algo, luego no hay quien nos pare y, tras el Hyundai IONIQ PHEV, quisimos probar otro híbrido enchufable algo más distinto, y el elegido para la ocasión fue el Volkswagen Passat GTE, una berlina de generoso tamaño apta para recorrer kilómetros sin emitir emisiones y para también recorrer grandes distancias de la manera más cómoda posible.

Tras la implantación del ciclo de homologación WLTP, el Volkswagen Passat GTE tuvo un momento de cierta intranquilidad respecto a su futuro. Por aquel entonces, su autonomía era de solo 40 km en ciclo NEDC, algo que, como ya sabéis, no era cierto, ya que ese ciclo nunca se aproximó a la realidad de circulación, por lo que no podía optar a la Etiqueta 0 de la DGT (a partir de 40 km eléctricos en ciclo WLTP). Pero ahora, en 2020, el Passat GTE ha renacido con una batería más grande y, consecuentemente, con una mayor autonomía mucho más realista.

Els Volkswagen Passat es de aquellos modelos que podríamos considerar como mitos de la carretera. Lleva entre nosotros casi cuatro décadas y desde entonces ha ido evolucionando introduciendo todas las novedades del mercado, y con la electrificación no se ha quedado atrás, gracias a la variante híbrida enchufable GTE. No obstante, actualmente las berlinas, pese a tener mejor dinámica y generoso espacio, se encuentran en declive a consecuencia del auge de los SUV. Veremos que ocurre en los próximos años, pero lo que está claro es que el Passat ha sido y es una de las berlinas de referencia.

Si algo funciona, no lo cambies

Si una cosa tiene Volkswagen es que vende, y mucho, y lo consigue con una filosofía de cambios poco agresiva, con diseños conservadores que tienen como finalidad gustar a todo el mundo, y el Passat es un buen ejemplo de ello. En esta generación todo sigue igual visto desde fuera, con sus 4,77 metros de largo, 1,83 de ancho, 1,48 de alto y una distancia entre ejes de 2,78.

No obstante, esta versión GTE añade algunos toques personales como un paragolpes rediseñado con luces LED diurnas a cada lado en forma de C, el nombre de Passat bajo el logo de Volkswagen en el portón trasero, las siglas GTE en la parrilla delantera, zona lateral y zaga, así como las pinzas de freno en color azul escondidas tras las llantas de 18 pulgadas. Otra novedad es que ahora puede equipar los faros delanteros con la Tecnología Led Matrcial.

El resto del modelo mantiene las líneas sobrias y conservadoras de toda la gama Passat, un diseño que remarca su condición de berlina. Además, mantiene la toma de recarga ubicada en la parilla frontal.

Interior espacioso y digital

Una de las grandes novedades del renovado Volkswagen Passat GTE se encuentra en su interior y en toda la digitalización que le acompaña. El diseño del habitáculo mantiene la sobriedad exterior, con un aspecto simple pero adecuado, donde todo se encuentra a mano. Los acabados son de buena factura, con plásticos blandos y elementos en negro y gris que refuerzan la sensación de calidad. Además, el volante multifunción tiene muy buen tacto y un grosor adecuado.

Los asientos de tela y con regulación eléctrica solo en el caso del conductor, tienen buen mullido y agarre, aunque por el precio de modelo quizá se podría optar por otro material de más calidad, como el cuero.

Otro punto a favor es el espacio, tanto de las plazas delanteras como las traseras. Todos los ocupantes van anchos. Pero donde más se nota es en las traseras donde el espacio para las piernas y la cabeza es espectacular, siempre con la medida con el asiento del conductor regulado según mi posición. Además, el acceso a estas plazas es también muy natural y fácil, sin movimientos extraños. La plaza trasera central es prácticamente para un uso testimonial y esporádico ya que no es muy cómoda.

Donde sí que pierde espacio a causa de las baterías es en el maletero. Este tiene una capacidad de 402 litros, 180 menos que el resto de la gama Passat. No obstante, las formas son muy aprovechables.

Para darle un toque más personal, el Passat GTE cuenta con luz ambiental que puede modificarse de color según nuestro gusto. Lo que no me gusta es que haya desaparecido el clásico reloj analógico en la parte superior de la consola central, era un símbolo característico del modelo y se ha reemplazado por la nombre Passat.

Pero vayamos al grano, la tecnología. Este Passat GTE equipaba una pantalla central de 9,2 pulgadas desde donde se controla y se muestra la información de todo lo relacionado con él. Debajo de esta pantalla se encuentran los mandos físicos del climatizador, y más abajo la palanca del cambio automático, acompañada de distintos botones como los que permite cambiar de un modo de conducción a otro.

Otra novedad tecnológica es el Digital Cockpit ubicado detrás del volante y donde se muestra toda la información sobre el vehículo y la circulación con gran resolución y claridad. Esta pantalla de 11,7 pulgadas es completamente adaptable a nuestro gusto.

Potente con ambos motores

Otra característica esencial de Volkswagen, y el grupo en general, es la entrega de potencia de sus mecánicas, y el Passat GTE es un claro ejemplo de ello. Combina un motor 1.4 TSI de gasolina 156 CV (115 kW) de potencia y 250 Nm de par, y un motor eléctrico de 116 CV (85 kW) y 330 Nm de par. Combinados generan 218 CV (160 kW) y 400 Nm, cifras que no están nada mal y que permiten moverse con mucha soltura. Ambos motores van asociados a una caja de cambios automática DSG de 6 relaciones que puede accionarse de forma manual mediante las levas ubicadas detrás del volante o mediante la propia palanca.

Respecto a la batería, ésta ahora tiene una capacidad de 13 kWh y homologa 56 km de autonomía en ciclo WLTP. La realidad no es esa, aunque se le acerca. En una conducción urbana podemos ir hasta los 50 km, aunque lo normal es llegar a los 45 km. Para volver a recargar la batería, tardaremos unas 4 horas en una toma Tipo 2 a 3,7 kW. Una manera de alargar un poco más la autonomía es utilizando el freno regenerativo que se activa colocando la palanca del cambio en posición B.

Respecto a los consumos, en una circulación por autovía utilizando ambos motores, podemos llegar a ver cifras de 2,5-3 litros a los 100 km, aunque el problema de este modelo es en el momento cuando la batería se descarga por completo. Allí el pequeño motor de combustión tiene que trabajar duro para mover los aproximadamente 1.700 kilos de peso, algo que se traduce en consumos elevados que pueden rondar los 8 o 9 litros a los 100. En este sentido, la gestión del consumo del IONIQ PHEV que probamos hace unas semanas era más eficiente.

A pesar de este inconveniente, la combinación de los motores proporciona unas reacciones inmediatas y rápidas, aunque éstas puedan modificarse con los distintos modos de conducción, según nuestras necesidades. Si queremos la máxima potencia, tenemos que seleccionar el modo GTE, y es allí donde el Passat saca toda su furia y donde se notan de verdad los 218 CV de potencia y los 400 Nm de par.

Conducción equilibrada

Otra característica esencial de Volkswagen es el equilibrio en la conducción, y el Passat GTE vuelve hacer gala de ello. Es un coche con una conducción muy equilibrada, con un buen chasis, y que permite moverse bien en todo momento.

En ciudad con modo completamente eléctrico se mueve con agilidad, aunque su tamaño quizá no permite meterse en según que sitios. Donde mejor se siente es en autovía y autopista, donde viajar con él es un auténtico placer. Puedes hacer muchos kilómetros sin cansarte y además la buena insonorización acompaña a ello.

Pero, donde sorprende, es en carreteras de curvas. Allí saca a relucir la buena puesta a punto del chasis, con balanceos casi imperceptibles en los cambios de apoyo. Lo que sí que se nota es el peso extra de las baterías en las frenadas, ya que cuesta más parar el coche, por lo que hay que anticipar la frenada.

La dirección es precisa en todo momento, aunque su asistencia hace que no transmita todo lo que ocurre en el asfalto. Respecto a las suspensiones, ofrecen un buen grado de confort, aunque también ayudan a minimizar los balanceos, ofreciendo un resultado equilibrado completamente satisfactorio en todo momento.

Además, podemos ir jugando con los diferentes modos de conducción según las necesidades de circulación, algo que tendrá repercusión en el consumo, respuesta del vehículo y confort de marcha.

Por último, cabe destacar que el Passat GTE equipa una gran cantidad de tecnologías de ayuda a la conducción, destacando el Travel Assist. Este sistema de conducción semiautónoma hasta 210 km/h se estrenó justamente en este modelo y permite que el coche actúe sobre la aceleración, frenada y dirección en todo momento. Eso sí, siempre hay que estar con las manos en el volante, si no lo hacemos el sistema ya nos lo recordará. Además del Travel Assist, incorpora la frenada de emergencia, cámara de marcha atrás, comando por voz, y muchos más elementos de ayuda y seguridad.

Conclusión

Si quieres un híbrido enchufable cómodo, con espacio, equilibrado y con muy buen tacto, el Volkswagen Passat GTE es tu opción, aunque para ello tendrás que desembolsar algo más de 44.000 euros (52.000 en la unidad probada), un precio que podría ser algo más competitivo si fuera un poco inferior.

Recuerda que si quieres saber más sobre este modelo con la opinión de los propietarios, solo tienes que pasar por el Foro de Electromaps.

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